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Las Expectativas

Las Expectativas

  • 1991

    Slogan

    “Medio siglo construyendo bienestar”

  • Slogan

    “La Construcción es la industria del bienestar humano”

  • Fundación Ciedess

  • 1992

    Visita protocal al Presidente de la República Patricio Aylwin

  • 1993

    Constitución de la comisión de Ética y Disciplina.

  • CChC frente a la ciudad

  • Redacción de misión, visión y plan estratégico.

  • 1994

    Declaración de Principios.

  • Fundación Corporación Salud Laboral.

  • Expansión Regional: Osorno.

  • Visita protocolar al Presidente de la República Eduardo Frei Ruiz-Tagle

  • Visita de la CPC al Presidente de la República Eduardo Frei Ruiz-Tagle

  • Memorándum tema "El Espíritu de la Cámara"

  • 1996

    Fundación Corporación Cultural.

  • 1997

    Discurso del Presidente CChC Don Hernán Doren L.

  • 1998

    Vigésima Asamblea General Ordinaria de Socios.

  • 1999

    Plan estratégico interno realizado por el Comité de Especialidades.

  • 2000

    Seminario Construyendo Ética I: “Ética una inversión rentable”

  • Documento “La ética una inversión rentable”

La década de los noventa se destacó por la estabilidad política lograda por los gobiernos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei, los que dieron prioridad a una agenda de consensos entre el ejecutivo y el mundo empresarial. El crecimiento económico en el marco de una economía de libre mercado, se tradujo en un crecimiento del sector exportador de más de un noventa por ciento en relación con la década anterior, un aumento en el PIB per cápita que promedió un 4,8 % y una tasa de crecimiento del periodo de 4 %.6,

El país se sumó a la aldea global gracias al servicio de internet, avance tecnológico que irrumpe a mediados de la década y cambia para siempre el ritmo de vida de los chilenos. No obstante, a fines de la misma, la crisis asiática golpeó muy fuerte y los hace despertar abruptamente de los sueños de grandeza, el país efectivamente estaba en la aldea global, pero tan golpeado como todos los demás estados que la habitaban.

Por su parte, el sector de la construcción tuvo un desarrollo sin par. Se requería de nueva y más moderna infraestructura en todas las áreas para sostener el crecimiento, situación que se resolvió con la ley de Concesiones de Obras Públicas en 1996, que abrió la participación a los privados en la construcción de las mismas. Era una realidad insoslayable que todos los sectores de la economía requerían nuevas obras y el sector de la vivienda afrontó una demanda sin precedentes que significó un gran crecimiento de las áreas urbanas.

 

Aparejado al auge y crecimiento económico y tras el logro de considerables ganancias económicas, tanto en el ámbito público como en el privado se evidenciaron algunas conductas reñidas con la ética, ocasionadas principalmente por la obtención de alguna prebenda o por el aumento de influencia o poder. La directiva de la Cámara reacciona ante esto y en el documento “Un entorno ético”, Un entorno ético Gustavo Arriagada plantea la necesidad de cambiar la imagen que existe de los contratistas, a los que parecía moverlos solo el afán de ganancia, sacrificando la calidad, cometiendo irregularidades o dejando los contratos inconclusos:

“Pensamos que uno de los propósitos importantes de la Cámara debe ser promover todas las iniciativas que dignifiquen el ejercicio de la profesión del constructor. Ayudar a cambiar esta imagen que de él se tiene en la comunidad. Denunciar todas aquellas prácticas que tienden a nivelar por abajo y que, en consecuencia, crean condiciones para el acontecimiento de irregularidades. Valorar y resaltar aquellos procedimientos que obren en sentido contrario, defendiendo una leal competencia, asegurando los escenarios que permitan que se desarrolle cabalmente. Evitar que los errores o las faltas de muy pocos ensucien a toda una actividad”.

Ceremonia de apertura del 115° Consejo Nacional. Mayo, 1993.

Además, no duda en proponer la necesidad de contar con un código o conjunto de reglas a las cuales se deberían comprometer los socios y la creación de un comité de ética conformado por miembros ya retirados de su actividad profesional y respetados por la comunidad.

Mesa directiva en el 116° Consejo Nacional, 1993.

La necesidad de contar con un marco ético explícito quedó de manifiesto en el acuerdo de la reunión anual N° 115 del Consejo Nacional, realizada en mayo de 1993. Se solicita y acuerda redactar un documento que refleje el espíritu de la Cámara. En agosto de ese mismo año, en el Consejo Nacional siguiente, se conformó una comisión de Ética y Disciplina Acta 116º Consejo nacional compuesta por tres expresidentes de la cámara, los señores Arsenio Alcalde Cruchaga, David Frías Donoso y Carlos Lagos Matus; más siete suplentes, los señores Luis Antonio Grau Ballester, Horacio Pavez García, Luis Prieto Vial, Luis Rojas Jiménez, Raúl Varela Rodríguez, Agustín Viollier Velasco y Benjamín Lira de la Jara. A lo anterior se sumó el acuerdo del Consejo Nacional N° 117 de octubre de 1993, que solicitó al directorio la formación de un grupo de trabajo permanente con el encargo de abordar la tarea de elaborar una propuesta -al que se denominó Grupo de Trabajo N°6 o grupo de trabajo “Espíritu Cámara”, cuya presidencia correspondió a Gustavo Vicuña Salas. Se destacó durante todo el proceso la figura del expresidente de la Cámara Arsenio Alcalde Cruchaga, quien un año antes ya había presentado un documento sobre lo que él denominó “El espíritu de la Cámara” a los expresidentes del gremio:

 

“La Cámara Chilena de la Construcción ha actuado desde sus inicios inspirada en ciertos valores o principios que le han dado, como institución gremial, un carácter distintivo.

Al servicio de aquellos valores ha sabido recoger las inquietudes de sus socios, elaborando luego en común la manera de darles cauce y solución.

El conjunto de esos valores y principios constituye un acervo valioso, que la institución se ha preocupado de transmitir, de plasmar luego en acciones concretas y, a través del tiempo, consolidar e incrementar”.

 

Mesa directiva en el 117° Consejo Nacional. Octubre, 1993.

El grupo de trabajo dio a conocer a los socios algunas reflexiones sobre ética empresarial que orientarían su labor:

 

“Estudiar una empresa puede ser materia de economía, sociología o ley. Estudiar sus actividades como resultantes de los propósitos de personas o en cuanto ellas afectan el bienestar de personas, y juzgar sus actos como buenos o malos, eso es ética.

Para dar una cuenta científica de juicios emitidos sobre conductas, se requiere encontrar previamente los principios que son la base de esos juicios”.

La consiguiente propuesta fue sometida a escrutinio de los socios, quienes la enriquecieron con diversos aportes. El texto resultante de este ejercicio fue aprobado en la reunión extraordinaria de socios de agosto de 1994.

Al interior de la Cámara continuó la preocupación por la ética empresarial y la conducta de los empresarios, aun cuando en los últimos veinte años la comisión de ética había revisado situaciones de conflictos entre socios solo en cuatro oportunidades. En casos de problemas como en el caso Copeva, la CChC se hizo cargo del asunto en lo que correspondía. En el encuentro de ética empresarial que realizó la Confederación de la Producción y el Comercio en octubre de 1997, en el cual participó la Cámara, se habló abiertamente de los casos de corrupción que estaba enfrentando el país y cómo estos estaban comenzando a minar la confianza en las instituciones, en la política y en los empresarios:

 

“El sistema requiere perfeccionarse para su subsistencia. Si lo que interesa es prestigio como base de la permanencia, hay que recordar que la calidad de los servicios es parte de la ética. Si queremos mejorar el servicio, debemos mejorar a nuestros trabajadores y a nosotros mismos. Todo se resume en servir a la persona, éste es el objetivo de nuestra acción...”.

 

En este encuentro quedó explícita la necesidad que tenían los gremios de contar con códigos éticos que regularan las actividades empresariales respectivas, labor a la que se abocaría la Cámara en los años venideros. Declaración de principios De este modo, quedó establecido el compromiso de todos los socios a suscribir la “Declaración de principios”  y regirse por el documento que plasma el “Espíritu de la Cámara de la Construcción”, hecho inédito que respondió a una necesidad sentida por todos sus miembros. Los tiempos habían cambiado y por primera vez desde su fundación en 1951, fue necesario hacer explícito el compromiso ético de la corporación.  

 

Los aires de cambio continuaron y en el año 1997, en los acuerdos de la reunión Nº 129 del Consejo Nacional de la CChC, se incluye la propuesta del comité de Ética y Disciplina de solicitar al directorio “ampliar las atribuciones de esta comisión para promover una reforma de los estatutos que permita a la comisión conocer las denuncias fundadas de socios que se estime hayan incurrido en actos considerados contrarios a la ética y al ‘Espíritu Cámara’”.

 

El 27 de agosto de 1998 se realizó la Vigésima Asamblea General Ordinaria de Socios en donde se expuso la propuesta de modificación de los estatutos en los artículos referidos a ética y disciplina, entre otros.

 Directorio 1998-1999. De pie están Danilo Fernández, Lorenzo Constans, Manuel Valenzuela, Fernando Echeverría, Sergio May, Rogelio González, Juan Pablo Aylwin, Fernando Carreño, Miguel Fleischmann, José Molina, Teodoro Schmidt, Raúl Gardilcic y Víctor Realini. Sentados están Eduardo Waissbluth, Horacio Pavez, Hernán Doren y Juan Carlos de Larraechea.

En junio del año 2000 se realizó  el seminario “Construyendo Ética I: Ética una inversión rentable”, organizado por el comité de especialidades. En donde varios miembros intervinieron. Según consta en el documento “La ética una inversión rentable”,  La ética una inversión rentable,“una concurrida asistencia se dio cita a este evento, entre las cuales se encontraban además expresidentes de la Cámara, representantes de la comisión de ética y de otras comisiones asesoras de la mesa”. Debido al interés despertado por el tema y a la solicitud de varios consejeros nacionales se imprimió el documento que contiene las exposiciones de los panelistas, titulado con el mismo nombre para mayor difusión entre todos los socios de la CChC.

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1991

Fundación Ciedess

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Su objetivo es contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de la seguridad social; mediante el estudio, la reflexión, el debate de ideas, el intercambio de experiencias, el análisis dinámico de los cambios sociales; para crear nuevos conocimientos, políticas y propuestas de valor para los actores del sistema y las personas.

1992

Visita protocal al Presidente de la República Patricio Aylwin

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Visita protocolar del recientemente electo presidente de la CChC, Víctor Manuel Jarpa, junto con el past presidente Alfredo Schmidt, al presidente de la república Patricio Aylwin.

1993

CChC frente a la ciudad

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La Cámara Chilena de la Construcción frente a la ciudad. Informe que presenta un breve repaso por la historia de la Cámara y la construcción en ciudades, 1993.

“La Cámara Chilena de la Construcción, fundada hace cuarenta y un años, nació como entidad gremial, pero con un marcado espíritu social y con el decidido propósito de anteponer siempre el bien del país por sobre los intereses particulares de sus socios, por respetables que estos fueren”.

“El correr de los años se ha encargado de demostrar que sus visionarios fundadores tuvieron razón en sus planteamientos y las sucesivas directivas que han regido los destinos de la Cámara, hasta nuestros días, han sabido mantener este “espíritu de la Cámara” y encauzar a la institución por la senda del desarrollo y del prestigio”.

Sobre la ciudad eficiente y el crecimiento armonioso: “En este contexto la construcción es el gran facilitador de la actividad.  En ella convergen esfuerzos públicos y privados. La Cámara colabora desde su punto de vista. No hace planos reguladores ni estudios técnicos específicos, pero está presente, o pretende estarlo, en la formulación de planes, normas, legislaciones, representando al sector privado, alma del desarrollo urbano”. Descargar aquí. 

1993

Redacción de misión, visión y plan estratégico.

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Durante el año 1992 se solicitó la creación del Plan Estratégico de la CChC. El año 1993 se comenzó a elaborar la etapa de diagnóstico, luego se elevaron proposiciones para este plan. A continuación se puede encontrar la proposición de 1994 de este documento. Descargar aquí.

1994

Declaración de Principios.

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DECLARACIÓN  DE PRINCIPIOS

La Cámara Chilena de la Construcción es una asociación gremial empresarial de inspiración amplia y unitaria. La institución afirma el postulado de los valores éticos y sostiene la vigencia de los principios que orientan su decidida vocación humanista y de servicio, los que han dado forma a su espíritu fraterno, solidario, democrático y participativo.

 

EL ESPÍRITU DE LA CÁMARA  DE LA CONSTRUCCIÓN

VALORES Y PRINCIPIOS

La Cámara Chilena de la Construcción reconoce en su accionar y en el de sus socios, desde el inicio de su existencia, el imperativo de valores éticos tales como el respeto a la verdad, la libertad y dignidad de las personas, la buena fe y la equidad de sus relaciones mutuas, la honestidad y la lealtad.

El conjunto de esos valores y principios que la inspiran constituye un acervo valioso, que caracteriza a la institución. la que se irá preocupado de plasmar en acciones concretas y, a través del tiempo, transmitir, consolidar e incrementar.

GREMIALISMO AMPLIO Y UNITARIO

Encuentran ubicación en la institución todas aquellas personas o empresas que ejercen actividades vinculadas con la construcción.

Al mismo tiempo, la Cámara se ocupa no solamente de los problemas que podrían definirse como netamente gremiales, sino también del desarrollo y perfeccionamiento de la actividad nacional en su conjunto, fomentando, así mismo, la más amplia concurrencia en la adjudicación de los contratos y la atención de los intereses que pudieran aparecer como contrapuestos por el diálogo y la concertación.

VISIÓN HUMANISTA

La institución sostiene una visión humanista del quehacer de la producción y de la empresa, considerando que el hombre y su dignidad deben constituir una preferente preocupación de cuantos la integran, visión que así mismo ha impulsado a la institución, que no ha vacilado jamás en emprender; también por cuenta propia, como colaboradora de la comunidad constructora, especialmente cuando ello ha resultado necesario, dada la movilidad laboral del sector.

VOCACIÓN DE SERVICIO

La Cámara está inspirada en una verdadera vocación de servicio, comprometida especialmente en la promoción social, en una perspectiva cuyo fundamento radica en sus valores y principios, y en el derecho de todos a tener acceso a oportunidades para compartir los frutos del desarrollo.

ESPÍRITU DEMOCRÁTICO PARTICIPATIVO

La Cámara sostiene que la obtención del bien común de la sociedad es responsabilidad compartida por los sectores público y privado, actuando cada cual según su rol propio de tal manera que corresponda al primero el estímulo a la iniciativa privada y la planificación indicativa o la regulación de ciertas actividades, siendo el campo propio del sector privado ejercer la libertad de emprender; buscando una asignación de recursos eficiente y equitativa. La institución postula que el Estado debe actuar en la producción de bienes y servicios solamente en condiciones de subsidiariedad y cuando así lo demande el bien común

FRATERNIDAD Y ESPÍRITU SOLIDARIO

La Cámara promueve entre sus socios, la igualdad de oportunidades, la participación y la fraternidad, preservando de este modo uno de los valores más resultantes de los antiguos gremios. Es en esta perspectiva que la Cámara ha logrado concitar los aportes de todos los adherentes, como también el compromiso y lealtad de su administración, para realizar una labor que se debe a todos y a todos enorgullece.

La Cámara por otra parte como genuina representante del sector hace permanentemente aportes en orden al desarrollo de la actividad, abriendo también canales para dar cauce a las iniciativas que impulsa.

REAFIRMACIÓN HISTÓRICA

La historia misma de la institución y la materialización de tantas iniciativas inspiradas en aquellos valores y fundamentalmente su vocación de servicio, constituyen la más cabal expresión de la existencia de caracteres institucionales propios y permanentes, los que forman, en su conjunto el espíritu de la Cámara Chilena de la Construcción.

IMPERATIVO ÉTICO

Quienes adhieren a la institución deben compartir su espíritu, y no podrá pertenecer a ella quienquiera que no respete sus valores y principios.

1994

Fundación Corporación Salud Laboral.

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Entidad orientada a ser un aporte para el mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores de la construcción y de su grupo familiar a través de una oferta de programas de salud de calidad. Para ello, desarrolla y mantiene alianzas con clínicas, centros médicos, hospitales, médicos especialistas y odontólogos a lo largo de todo el país.

1994

Visita protocolar al Presidente de la República Eduardo Frei Ruiz-Tagle

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El presidente de la CChC, Víctor Manuel Jarpa, saluda al presidente de la república, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, durante una visita protocolar en el palacio de La Moneda en marzo de 1994.

1994

Visita de la CPC al Presidente de la República Eduardo Frei Ruiz-Tagle

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Visita de la Confederación de la Producción y del Comercio al presidente de la República. Se ve a Víctor Manuel Jarpa (presidente CChC, de espaldas), José Antonio Guzmán (presidente CPC), Eduardo Frei (presidente de la República), Pedro Lizana (presidente SOFOFA) y Walter Riesco (presidente SONAMI).

1994

Memorándum tema "El Espíritu de la Cámara"

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Enviado por el señor Blas Bellolio, Presidente de la CChC durante los años 1990 al 2000.

Dirigido a Integrantes del Grupo de Trabajo Tema "El Espíritu de la Cámara" Consejo Nacional Nº118, 1994, pp. 17 del cuadernillos

 “- Valores y Principios:

La Cámara Chilena de la Construcción reconoce en su accionar

y en el de sus Socios el imperativo de valores éticos tales como el respeto a la verdad, la libertad y dignidad de las personas, y la equidad de sus relaciones mutuas, la honestidad y la lealtad.

Desde sus inicios, la Cámara actúa inspirada también en otros principios que le han dado como Institución, un carácter distintivo.

Al servicio de aquellos valores ha sabido recoger las inquietudes de sus Socios, elaborando luego en común la manera de darles cauce y solución.

El conjunto de esos valores y principios constituye un acervo valioso, que la institución se ha preocupado de transmitir, de plasmar luego en acciones concretas, y a través del tiempo, consolidar e incrementar.

-Gremialismo Amplio y Unitario.

Encuentran ubicación en la Institución todas aquellas Personas o Empresas que ejercen actividades vinculadas con la Construcción.

Al mismo tiempo, la Cámara se ocupa no solamente de los problemas que podrían definirse como netamente Gremiales, sino también del desarrollo y perfeccionamiento de la actividad en su conjunto, fomentando asimismo la más amplia concurrencia en la adjudicación de los contratos, y la atención de los intereses que pudieran aparecer como contrapuestos por el Diálogo y la Concertación.

-Visión Humanista.

La Institución sostiene una visión humanista del quehacer de la producción y de la Empresa, considerando que la persona humana debe ser el centro de la preocupación de todos cuantos la integran; como asimismo del quehacer de la Institución, que no ha vacilado jamás en emprender, también por cuenta propia, como colaboradora de la Comunidad Constructora, especialmente cuando ello ha resultado necesario dada la movilidad laboral del Sector.

-Vocación de Servicio

La Cámara está inspirada en una verdadera vocación de servicio, comprometida especialmente en la promoción social, en una perspectiva cuyo fundamento radica en valores tales como la Libertad y la Dignidad de todas las personas, en la equidad de sus relaciones mutuas, y en el derecho de todos a tener acceso a oportunidades para compartir los frutos del desarrollo.

  -Espíritu Democrático y Participativo.

La Cámara sostiene que la obtención del Bien Común de la Sociedad es responsabilidad compartida por los Sectores Público y Privado, actuando cada cual, según su rol propio, de tal manera que corresponda al primero el Estímulo a la Iniciativa Privada y la Planificación o Regulación de ciertas actividades, siendo el campo propio del sector privado el emprender, con miras todo ello a un más objetivo y eficaz uso de los recursos, constituyendo el Mercado el mejor medio para asignarlos.

-Reafirmación Histórica.

La historia misma de la Institución, y la materialización de tanta iniciativa inspirada en aquellos valores, y fundamentalmente en su vocación de servicio, constituyen la más cabal demostración de la existencia de caracteres institucionales propios y permanentes, los que forman, en su conjunto, lo que constituye el Espíritu de la Cámara Chilena de la Construcción.

Quienes adhieren a la institución deben compartir su Espíritu, y no podrá pertenecer a ella quienquiera que no respete sus valores y principios. Descargue aquí.

 

1996

Fundación Corporación Cultural.

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Tiene como objetivos diseñar y ejecutar proyectos culturales que enriquezcan la vida de los trabajadores y sus familias, en especial los vinculados a la CChC y su Red Social; y enseñar a disfrutar de los bienes de la cultura, sea como espectadores, intérpretes o creadores, contribuyendo a promover actitudes y valores formativos tanto en su dimensión personal como social.

1997

Discurso del Presidente CChC Don Hernán Doren L.

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Discurso de clausura del Presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, en el Consejo Nacional no. 128, agosto de 1997.

“... los objetivos aquí reseñados, se cumplen con el trabajo de cada día, con las pequeñas metas logradas a través del esfuerzo diario. Los empresarios sabemos que las soluciones mágicas no existen y que los resultados exitosos son el fruto de una cuidadosa preparación, de estudios técnicamente acertados y de un esfuerzo considerable.

Por tanto, invito a ustedes, que representan a todos los socios de la Cámara, a participar en la noble tarea de incrementar la unidad, fortaleza y capacidad creadora de nuestro gremio para el beneficio de toda la comunidad”

1998

Vigésima Asamblea General Ordinaria de Socios.

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Aquí se expuso la propuesta de modificación de los estatutos en los artículos referidos a ética y disciplina, entre otros. Se aceptaron varios cambios, pero sin duda uno de los más interesantes fue el relativo a la finalidad de la Cámara, que se detalla a continuación:

“Artículo Quinto: el objetivo fundamental de la Cámara será promover la racionalización, protección, perfeccionamiento, desarrollo y fomento de la construcción, de sus actividades conexas y de sus insumos.

Constituirá también objetivo fundamental de la Cámara, el propender a la generalización y promoción del sistema de empresa privada en la producción de bienes y servicios de carácter económico y social, en concordancia con el principio de subsidiaridad del Estado y las exigencias de la justicia y del bien común. Todo ello dentro de las normas morales y de la concepción trascendente, solidaria y espiritual del hombre.

La Cámara velará por el respeto irrestricto de sus socios al espíritu y los valores éticos que animan a la institución y que están contenidos en su declaración de principios. En armonía con este propósito, existirá una comisión de ética y disciplina, cuyas funciones y atribuciones serán establecidas por estos estatutos y por su reglamento.

Para lograr las finalidades anteriormente mencionadas, la Cámara dedicará preferentemente sus esfuerzos a: (…) f) Fomentar el desarrollo de las relaciones armónicas y solidarias entre las partes que intervienen en la construcción; g) propender al perfeccionamiento moral, técnico, educacional y cultural de los empresarios, los empleadores y los trabajadores de la construcción, a su bienestar y al fortalecimiento de sus relaciones…”. Descargar aquí.

1999

Plan estratégico interno realizado por el Comité de Especialidades.

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En el punto cinco se destacó el tema ético, lo cual da una idea de cuan presente estuvo en la discusión interna este aspecto y la reiteración de la necesidad de contar con un código en la materia. A saber:


“5.- Énfasis en la ética

Profundizar los principios éticos de la CChC y estudiar la posible elaboración de un Código de ética de la Cámara Chilena de la Construcción:
Declaración de Principios de la CChC:

  • El respeto a verdad
  • La libertad
  • La dignidad de las personas
  • La buena fe
  • La equidad de sus relaciones mutuas
  • La honestidad
  • La lealtad”

2000

Seminario Construyendo Ética I: “Ética una inversión rentable”

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Organizado por el Comité de Especialidades, con la invitación de todos los miembros de la Cámara. Uno de los panelistas, Eugenio Velasco M., expuso:

“No cabe duda de que ahora, más que antes, la aplicación de nuestros valores morales a través del cumplimiento ético se ha dificultado.

En el sistema actual de economía social de mercado, donde se ha exacerbado la competencia, hemos visto con frecuencia cómo dichos principios son transgredidos, lo que conlleva consecuencias que afectan de distinto modo a los individuos y a la sociedad.

Para hacer un análisis más cabal del tema, es conveniente revisar las principales características del sistema: sus aspectos positivos y negativos, así como los pilares fundamentales que lo sostienen.

Dentro de los principales aspectos positivos podría señalar:

  1. La creatividad de la libre iniciativa en el campo económico.
  2. Permite desarrollar las capacidades personales.
  3. Genera espacios importantes para el desarrollo personal y social.
  4. Satisface las demandas y necesidades de las personas.
  5. Aumenta la calidad de vida de las personas en los aspectos materiales, etc.

En cuanto a los aspectos negativos se puede mencionar que:

  1. Facilita el olvido de la trascendencia del hombre.
  2. Privilegia el éxito en los negocios (el héroe es el que gana más).
  3. El mercado determina a los exitosos, disminuyendo con ello la adhesión a las responsabilidades éticas en aras de dicho éxito económico.
  4. Se tiende a minimizar los costos de los salarios, cuando las imperfecciones del sistema lo permiten”.

Y en cuanto a los riesgos, expresó:

“La utilización de procedimientos ilícitos por parte de las empresas o personas, o valerse de influencias, presiones o pagos indebidos, puede generar beneficios inmediatos o de corto plazo, pero ello es siempre a costa de terceros y constituye, al menos, una deslealtad para con las personas o empresas correctas en su actuar y, a la postre, los generadores de estos actos serán también víctimas del mismo sistema ya maleado, al crearse un estado de corrupción generalizado en la sociedad, con todos sus efectos y condiciones negativas para el desarrollo nacional y para su propio desarrollo”.

2000

Documento “La ética una inversión rentable”

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Debido al interés despertado por el tema y a la solicitud de varios consejeros nacionales se imprimió el documento que contiene las exposiciones de los panelistas, titulado con el mismo nombre para mayor difusión entre todos los socios de la CChC. Descargar aquí. 

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